De por qué no hay pedo.
Desde antier vi chucherías de todo tipo, sobre todo globos, montones de ellos. Esperaba camión cuando un tipo llegaba con una caja enorme de la mitad de su tamaño con un peluchote dentro, ok, quiero ver cómo le hace para meterlo al camión, dije; pero era un tipo con suerte, iba a Progreso y la gente que va para ahí luego se junta en cantidad y así pasó, tantos eran que le dio tiempo de meter su compra en el portaequipaje y aún esperar para que pudiera abordar, me aguó un rato de diversión a sus expensas.
Hoy salí de casa temprano, desde las 5 y media de la madrugada ya había venta de flores en varias esquinas, hay que aprovechar.
No me cuaja la idea de quejarse de este día. ¿Qué tiene? Los discursos del “día de la mercadotecnia” son de bostezo y comúnmente mal fundamentados, tengo serias dudas sobre la fiabilidad del “es que yo doy amor todo al año”, ¿ah?, “claro que sí, aunque no lo creas”, seguro. Los días como éste son divertidos porque rompen un poco la monotonía diaria, quizá hasta me gustaría que hubieran otros más. No me agrada que se exagere el motivo tampoco, pero eso va por otro lados.
Espero que se lo hayan pasado bonito, gracias por la paletita, tipa rara.